Definición y Que Es
Alma

Según el significado que se le da en la religión y la sabiduría popular, es el espíritu o la energía que le da vida a un cuerpo, sin importar la especie a la que éste pertenezca. Cabe destacar que el concepto de “alma” está rodeado de superstición, además de los diferentes puntos de vista que se pueden encontrar dispersos.

Alma

En las innumerables culturas del planeta es definido de diferentes, debido a lo anteriormente mencionado. Científicamente, no se ha probado la existencia de una energía que controle al cuerpo y que, luego de su deceso, simplemente salga de él, pues los que permiten que éste funciones son los órganos, quienes regulan todo los procesos, además de hacer posible el aprendizaje de conductas y demás; incluso, llego a tornarse un poco similar al debate de la mente, el cual concluyó después de encontrase la zona cerebral en donde se producían los pensamientos.

Para los creyentes de las religiones, el alma llega al mundo con una misión, la que tendrá que ser cumplida obligatoriamente, para luego simplemente regresar de donde vino –siendo mayormente proveniente del cielo -, y repetir de nuevo el ciclo; básicamente, es el concepto de la resurrección. La mayoría de las enseñanzas que se dan son para mantener un alma pura y limpia, lo que otorgaría virtud y sería agradable ante los ojos de Dios. En un terreno más místico y supersticioso, el alma incluso puede tener edades, las cuales se pueden medir de acuerdo a las características que presente la personalidad del individuo que la posea, la rapidez con la que adquiera sabiduría, su conducta y cómo reacciona ante los retos o situaciones de análisis.

Se puede tener un alma: recién nacida, la que mayormente representa a las personas despistadas, infantiles, inmaduras, con atracción salvaje hacia lo material, tendencia a no conseguir muchos objetos y un apetito sexual desordenado; un alma bebé, muy similar a la anterior, sólo que sus rasgos no son tan marcados y es capaz de controlar sus impulsos; el alma joven, por su parte, es aquella que presenta mucha más madurez que las anteriores, aun así, se siente atraída significativamente por la vida alocada, la fama y el dinero; un alma madura pertenece a una persona sabia, con puntos de vista marcados y determinación de sus metas; el alma vieja, la más madura de todas, es aquella que analiza los pasos de todos los de su entorno, los comprende y aprende, tiene tendencias a estar solo y apasionarse por los estudios.