Definición y Que Es
Arquetipo

Un arquetipo es una especie de ejemplo o modelo de ideas, que sirve de patrón o referencia para el surgimiento de nuevos conceptos y formas de conducta. Según la psicología, los arquetipos son patrones que los individuos tienen presente al momento de comprender su comportamiento como persona y como integrante de una sociedad.

Arquetipo

Dentro de la psicología analítica aparece el término Arquetipo Junguiano, este nuevo vocablo fue introducido por el psicólogo Carl Gustav Jung, para llamar a cada una de los modelos que integran el inconsciente colectivo y que son compartidos por toda la humanidad. Por ejemplo, el héroe. Por lo tanto, el arquetipo junguiano se encuentra compuesto por fantasías vinculadas con leyendas, y nociones de carácter religioso, que conforman las vivencias de los seres humanos.

Algunos de los ejemplos que se pueden mencionar de arquetipos, se encuentra la historia de Romeo y Julieta, esta historia refleja un arquetipo de amor eterno, a través de esta historia queda demostrado que el amor todo lo puede y que no importa los obstáculos, cuando dos almas se encuentran destinadas a estar juntas no existe nada que pueda separarlas.

Por otro lado, se presentan los arquetipos sistémicos, estos se definen como situaciones que constantemente se repiten por costumbre, originando confusión y equivocación en la manera de actuar de una organización. Es la manera de especificar un proceso a fin de poder identificar aquellos que sean repetitivos y así poder hallar sus puntos de apalancamiento, es decir, permite percibir el cambio oportuno para desechar el límite más representativo que sufre el sistema.

Entre los arquetipos sistémicos más conocidos están:

Compensación entre proceso y demora. En este caso, el individuo u organización, se comporta en función a una meta, adaptando su conducta en respuesta a la realimentación atrasada. Si éstos no se dan cuenta del retraso, es probable que ejecuten, más de la cuenta, acciones correctivas o lo abandonen al no ver ningún proceso.

Límites de crecimiento. Un proceso tiene la capacidad de alimentarse de sí mismo, a fin de crear una etapa de crecimiento y expansión acelerada. En ocasiones este crecimiento tiende a volverse lento, hasta llegar al punto de detenerse o desacelerarse.