Definición y Que Es
CRM

Hoy en día, las empresas se preocupan sobre la relación que mantienen con sus clientes, puesto que ellos son los que disfrutan y popularizan el producto. Sin embargo, cuando estas pequeñas empresas se expanden y terminan convirtiéndose en grandes corporaciones, se desliga, de alguna forma, de la relación uno a uno que mantenía con el cliente, pasando a ser, cada transacción, en un proceso totalmente despersonalizado. De esta forma, se han desarrollado diversas metodologías, con las cuales se puede mantener y fortalecer esta relación, que resulta de vital importancia para el éxito de la empresa. Estas gestiones empresariales hacen uso de distintos recursos sobre los consumidores, a los que cualquier empleado puede acceder.

CRM

Uno de estos modelos es el Customer relationship management, generalmente reconocido como CRM, y cuyo significado es “administración basada en la relación con los clientes” o “administración de la relación con los clientes”. Se define como la fidelización de los clientes, mediante el acceso a distintas bases de datos, para de esta manera perfeccionar la relación, como ya se mencionó anteriormente, empresa/consumidor. Este concepto se centra, para lograr su objetivo, en cuatro objetivos principales: encontrar y atraer nuevos potenciales clientes, establecer un trato permanente con los clientes actuales, recuperar a los clientes antiguos y minimizar el presupuesto que se invierte en marketing y atención al cliente.

El CRM, asimismo, consta de tres módulos: el primero, de ventas, se encarga de almacenar las acciones de un cliente para con la empresa, mientras ocurre la venta; luego, se encuentra el módulo de mercado, cuya principal misión es la convertir cada punto de venta en una oportunidad de marketing infalible, para hacer crecer la clientela base de la empresa; por último, se aprecia el módulo de servicios, en el que se optimiza la toma de órdenes por parte del cliente. De igual forma, como la mayoría de gestiones empresariales, ha evolucionado con el paso del tiempo. Anteriormente, se trataba de un proceso flexible, ineficiente, con canales de comunicación muy reducidos; en nuestros días, dinámico, de fácil adaptación, coordinado y proactivo, además de que se ampliaron los medios con los consumidores se pueden comunicar.