Definición y Que Es
Narcolepsia

Causando al individuo una considerable somnolencia, la narcolepsia es un trastorno neurológico del sueño y entre sus síntomas se encuentran algunas alteraciones en los ritmos del sueño. El término “narcolepsia” fue acuñado por Jean-Baptiste-Édouard Gélineau, quien describió este síndrome por primera vez en 1880. Desciende de algunas palabras griegas como ¨lepsis¨ y ¨narke¨ y se puede traducir como ¨ataque de sueño¨.

Narcolepsia

Generalmente sus síntomas inician en la etapa de la adolescencia o durante la adultez prematura, sin enfermedad previa, y persisten durante toda la vida. Esta puede causar en las personas una crisis del sueño, el cual se basa en el deseo de dormir y el individuo solo puede resistirlo temporalmente. Otros síntomas son:

La persona se despierta del sueño narcoléptico tan fácilmente como de un sueño normal. Pueden ocurrir una o varias crisis por día y es habitual que cada una de ellas dure una hora o menos.

Las crisis por el narcoléptico ocurren generalmente durante situaciones extrema tranquilidad por ejemplo: una reunión aburrida o situaciones monótonas. El paciente puede sentirse bien al despertarse y quedarse dormido en pocos minutos. El narcoléptico puede manifestar parálisis momentánea sin pérdida de conciencia (una condición llamada cataplexia) en respuesta a reacciones emocionales bruscas, como sentimientos de ira, miedo, alegría, alegría o sorpresa.

Como la narcolepsia no es curable, el tratamiento de este trastorno es sintomático. Sin embargo, existen opciones efectivas para aliviar todos los síntomas, por lo que muchas personas con narcolepsia pueden llevar una vida normal.

Se usan diferentes medicamentos para controlar la cataplejía: los antidepresivos tricíclicos, el modafinilo, el oxibato de sodio y los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y noradrenalina, como la fluoxetina y la venlafaxina, que también reducen las alucinaciones hipnagógicas y la parálisis del sueño. Las drogas estimulantes como el modafinilo y el metilfenidato, conocidos por su uso en el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), son efectivos para reducir la somnolencia, aunque para que el efecto se mantenga generalmente es necesario aumentar progresivamente la dosis; esto conlleva un mayor riesgo de efectos secundarios. Se ha sugerido que la combinación de estimulantes y antidepresivos tricíclicos puede ser el enfoque más apropiado, aunque el tratamiento debe ser diferente según los síntomas específicos de la persona.