Definición y Que Es
Presión Sanguínea

Se define como presión sanguínea a la potencia que se emplea sobre las arterias, al momento de que el corazón bombea la sangre a través de la red de arterias, venas y capilares, para que dichas sustancia sea distribuida por todo el cuerpo. La presión se encuentra sujeta a varios elementos, entre los cuales destacan la fuerza con la que se bombea y la cantidad de sangre que se envía, de igual forma la flexibilidad de las vías tiene que ver. Cabe acotar que a medida que la sangre se traslada por la red de vasos, va a ir disminuyendo. Un aparato que se emplea para poder medir de manera eficiente la presión de bombeo de la sangre es el esfigmomanómetro y los resultados que éste emite deben ser representados en milímetros de mercurio ya que emplea la altura de la columna de mercurio.

Presión_Sanguínea

En la actualidad medir la presión sanguínea no es nada complicado, es un proceso que no conlleva ningún procedimiento complicado ni genera dolor alguno, lo que se convierte en una gran mejoría tanto para los médico como para el paciente, sin mencionar el hecho de que su costo es relativamente bajo. Todos estos elementos hacen que el tomar la presión sanguínea sea un procedimiento que esté al alcance de todo el mundo.

Es importante saber que la presión sanguínea debe ser medida en milímetros de mercurio, siendo los valores normales para una persona adulta, los que oscila entre los 120/80 milímetros de mercurio (mmHg), dicho primera cifra se denomina valor sistólico, mientras que el segundo se conoce como valor diastólico cuando los valores superan los 140/90, se puede decir que el paciente presenta hipertensión arterial.

Por otro lado la presión sanguínea debe ser regulada, los responsables de dicho procedimiento son un conjunto de nervios, estructuras del cerebro y hormonas. La variaciones de la presión sanguínea pueden ser considerados normales siempre y cuando la razón de ello sea por factores ajenos a una patología, es decir por ejercicio físico, consumo de ciertas sustancias, excitación mental etc. Pero cuando se trata de variaciones constantes sin ninguna razón aparente, lo más recomendable es asistir a un especialista, para que sea él quien evalúe al paciente y de un diagnóstico, ya que por lo general la hipertensión es un factor que indica la presencia de otra patología.