Definición y Que Es
Terrores Nocturnos

Los terrores nocturnos son episodios del sueño no REM y no es un sueño desde un punto de vista técnico, sino más bien una reacción de miedo repentina que ocurre durante la transición de una fase de sueño a otra. Afectando casi el 35% de los niños y algunos adultos, estos sueños escalofriantes no suelen ser motivo de preocupación.

Terrores Nocturnos

De ocurrir con mucha frecuencia los terrores nocturnos pueden requerir tratamiento si causan problemas para dormir lo suficiente o representan un riesgo para la seguridad.

Estamos hablando de una situación en donde la conciencia y la inconsciencia se mezclan causando mucho miedo y un estado de parálisis, los episodios de terror nocturno tienen todo para atemorizar. Sin embargo, más allá de la carga emocional que el terror nocturno trae cada vez que se experimenta, es difícil saber mucho más acerca de este fenómeno.

Durante un episodio de terror nocturno, una persona puede:

  • Comience con un grito aterrador.
  • Siéntate en la cama y mira asustado.
  • Mirada fija y con los ojos abiertos.
  • Perspire, respire con fuerza y ​​tenga un pulso
  • acelerado, cara ruborizada y pupilas dilatadas.

  • Patada y golpe.
  • Ser difícil despertar y, si tiene éxito, confundirse.
  • Siendo difícil de confortar.
  • No recuerdo el evento a la mañana siguiente o tengo pocos recuerdos de esto.
  • Posiblemente, salga de la cama y corra por la casa o tenga un comportamiento agresivo si se le impide ingresar o si se lo retiene.

El tratamiento de los terrores nocturnos que no son frecuentes generalmente no es necesario. Para los padres es estresante, aunque en realidad el niño no sufre daños. Los adultos por lo general tratan de calmar al niño hablando con él para devolverlo a su cama, pero a menudo el episodio termina por sí solo. Golpearse o gritarle al niño puede empeorar el episodio. Si este trastorno causa incomodidad significativa, es posible que se requiera tratamiento.

Las opciones son:

  • Mejore los hábitos de sueño: a veces duerme más tiempo y programe horarios para despertarse, levantarse y resolver episodios.
  • Resolviendo el estrés: si el niño sufre estrés puede tener más episodios. En este caso, se pueden eliminar las fuentes de estrés o la terapia cognitiva o las técnicas de relajación.
  • Otras alteraciones médicas: esto puede traer consigo otras anomalias como por ejemplo la apnea del sueño.
  • Medicación: rara vez se usa en niños. En casos extremos, las benzodiazepinas o los antidepresivos tricíclicos pueden ser efectivos.
  • Despertares programados: es una terapia que se ha demostrado que cura terrores en 9 de cada 10 niños. Requiere que el niño se despierte entre 15 y 30 minutos antes del momento en que generalmente ocurre el terror para romper el ciclo de sueño y prevenir el episodio.
  • Asegure el ambiente: para prevenir lesiones, cierre las ventanas y puertas antes de dormir. Bloquee puertas o escaleras y elimina elementos peligrosos como cables o vidrio.