Definición y Que Es
Tráfico de Esclavos

El tráfico de esclavos es, básicamente, la movilización de un lugar a otro de personas obligadas a cumplir trabajos forzosos, mayormente en condiciones ilegales. Se encuentra involucrado con una gran red de crímenes, como lo es el secuestro de individuos, para su posterior explotación.

Tráfico de Esclavos

Desde la antigüedad se observan éste tipo de conductas, pero tomaban un tinte más social, debido a que a partir de allí se podía clasificar a la colectividad; los esclavos estaban destinados a pasar su vida entera trabajando para los sujetos prominentes, sin importar la índole de la actividad que realizaran y mayormente se trataba de soldados capturados en batallas o pueblerinos que corrían con la mala suerte de quedar atrapados en medio de las mismas; normalmente se transportaban en carruajes de madera con baja calidad, que además tenían una jaula en donde ellos eran introducidos, para luego ser paseados por las ciudades.

El uso de la frase está más arraigado al crimen organizado que invade nuestro planeta y, a diferencia de en épocas pasadas, el tráfico de esclavos está dedica, en su mayoría, sólo para la explotación sexual de los individuos que lo sufren. Las etapas del horrido proceso es simple: las mafias encargadas de este negocio, vigilan constantemente ciertas zonas, en buscan en zonas clave víctimas que no sugieran mucho esfuerzo, al igual que no tenga acompañante y si lo tiene, éste deben ser igual de débil y también puede ser una “pieza de valor”; las víctimas son llevadas a un lugar en el que se encontrarían personas en la misma situación y en la que haya vigilancia, normalmente un prostíbulo; luego, son transportados a otra nación, así se aseguran que no podrán ser encontrados.

Los medios y vías de transporte son muy variadas, van desde camiones, aviones comerciales (después de intimidar a las víctimas) con vigilancia, claro, al igual que barcos aunque es menos frecuente para el transporte de personas. Hay un gran sistema, concebido cuidadosamente, para evadir a la policía o algún órgano representante de la ley.