Definición y Que Es
Vapor

Se define como vapor a un estado de la materia, el cual se caracteriza porque las moléculas interactúan entre sí de forma muy tenue y por lo tanto pierden la capacidad de crear enlaces moleculares y por lo tanto toman la forma y tamaño del espacio en donde se encuentran contenidos expandiéndose al máximo. El estado de vapor de alguna sustancia se presenta cuando ésta se encuentra en por debajo de los niveles de su punto crítico, siendo dicho punto aquellas condiciones de temperatura y presión y por encima de ellas se hace imposible que resulte un líquido por presión. Es importante señalar que si una sustancia en estado de vapor o de gas está por debajo de dicho punto, puede llegar a condensarse, mediante una presurización o en su defecto por disminución de la temperatura de la misma.

Vapor

Para que una sustancia en estado líquido pueda pasar a su estado gaseosos o de vapor, es necesario que se produzca el proceso denominado como vaporización, si dicho proceso se lleva a cabo en un ambiente en el cual existe interacción con la temperatura y la atmósfera se estará en presencia de evaporación. Pero por el contrario si éste causa cambios en toda la sustancia y de forma revoltosa se estaría en presencia de la ebullición. Aparte de estos dos procesos, también existe la transformación del hielo a vapor por medio de un proceso denominado como sublimación.

Durante la época de la revolución industrial se dieron paso a varios precedentes en la sociedad de la época, siendo uno de los hechos más trascendentales de ese entonces la utilización del vapor como una fuente generadora de energía, la cual era empleada en su mayoría para la industria del transporte, fue así como se dio paso a la creación de maquinarias que funcionaban a vapor, un ejemplo de ello fue la locomotora, la cual funcionaba a partir del vapor que se producía por la ignición de vapor u otros combustibles que eran introducidos es una caldera y quemados. De esa forma se generaba calor y éste a su vez incrementaba la temperatura del agua hasta alcanzar su punto de ebullición, lo que producía gran presión y ella hacía que los pistones del motor se movieron y ellos a su vez a las ruedas, haciendo que el vagón se trasladara de un lado a otro.