Definición y Que Es
Vox Populi

“Vox Populi” es una expresión latina, que hace referencia a la “voz del pueblo”; en un sentido más amplio, su uso puede estar orientado a los conocimientos populares o las creencias que son compartidas por una gran cantidad de personas. Generalmente, estas creencias no están centradas en un hecho preciso o que sea completamente fiable; sin embargo, al ser una idea apoyada por cientos, quizás miles, de personas, esta empieza a tomarse como cierta, llevándonos a situaciones de incertidumbre o temor. Es preciso mencionar el proverbio “Vox populi, vox Dei”, traducido, literalmente, como “La voz del pueblo, es la voz de Dios”, una expresión en la que se dejaba saber “la opinión popular es la que revela la voluntad de Dios”.

Vox_Populi

En los últimos años, Vox Populi es utilizado para hablar sobre aquellas tendencias que todos saben y aceptan. Un ejemplo de ello es el descubrimiento de una fecha en la que, probablemente, llegaría el fin de los tiempos: el 21 de diciembre de 2012; esto, producto de la interpretación errónea de un calendario maya por parte de un grupo de científicos, desencadenó un frenesí popular, en la que se repetía información cada vez más alejada de la realidad. Después de un análisis más detallado, se encontró que esta particular fecha no tenía ningún significado apocalíptico para la ya mencionada civilización; a pesar de esto, la duda se mantuvo hasta el 21 de diciembre, día en que no ocurrió nada alejado de la realidad.

Por su parte, la Vox Populi, vox Dei, se ha utilizado desde hace algunos siglos, declarando que es mejor obedecer a lo que dicta la opinión popular, pues, esta es sagrada y es mejor no ir en su contra. El autor de esta es desconocido, pero se la ha atribuido a Guillermo de Malmesbury, asimismo, esta no aparece en ningún pasaje de la biblia. A lo largo de los años, diversos ensayos se han publicado bajo este título, en los que se defiende la sabiduría popular, y la importancia que tiene para el desarrollo de la vida cotidiana; actualmente, su uso está más arraigado en cuanto a los procesos de elección de cargos eclesiásticos, además de la beatificación y la santificación.